Algunos años atrás coincidí con un grupo de amigos en un evento que tenía como objetivo reivindicar el concepto de la Hispanidad. Entre los asistentes los había de diferentes nacionalidades hispanoamericanas. Al finalizar, me tocó compartir espacio con otros comensales, entre ellos solamente un servidor y una señora de cuyo nombre no me acuerdo éramos españoles. Ella, como supe después, natural de Medellín. Dada la naturaleza del evento, fueron muchos los que nos esforzamos en coincidir en los aspectos más positivos de nuestros vínculos históricos, sin eludir aquellos temas que por su complejidad acostumbran a generar conflictos, difíciles de abordar cuando los participantes no están bien informados, su información es sesgada, o tienen intereses inconfesables.
El ágape, se desarrolló en...