Parece inverosímil, que haya alguien que en pleno siglo XXI, en una democracia consolidada como la nuestra, pueda creer que el fascismo anda suelto por España, habitando en la derecha, en VOX y en todo aquello y aquellos que lo apoyan.Es difícil asimilar que formaciones políticas y sus militantes y votantes, mientras enarbolan la bandera de la democracia, se coloquen por encima del estado de derecho, del orden constitucional y la junta electoral central, para decidir de forma totalitaria, sectaria y anárquica que formaciones políticas son fascistas y antidemocráticas, sin el más mínimo rubor y sin darse cuenta del totalitarismo despótico, tirano y dictatorial que están practicando.OTEGUI, es una persona condenada por terrorismo, que ahora nuestro democracia le ha permitido pertenecer y rep...