¡QUE VIENE EL LOBO!
Desde hace unos años, asisto a una construcción del relato extremadamente cambiante, en función de lo que el líder político de turno reclama en unos casos, y quiere justificar en otros. Así, cuando Pedro Sánchez buscaba la complicidad de un partido de centro como Ciudadanos, y le negaba el pan y la sal a los que hoy son sus socios, éste rechazaba su complicidad alegando con convicción que él no pactaría con la ultra-izquierda, ni con BILDU, ni con los nacionalistas… En el proceso, y cuando fue necesario para sus intereses, los blanqueó llamándose a sí mismo y a los que antes negaba “mayoría progresista”. Eso no fue ni el principio ni el final de esa extraña singladura a la que nos ha expuesto este hombre. Lo sorprendente a mi juicio es su capacidad para generar en una parte de la sociedad ...

