Muere Alma, la perra maltratada por el cazador de Chantada a la que disparó, golpeó y arrastró brutalmente porque: “puedo pegar tiros a quien me sale de los cojones”

 

La fiscalía debería actuar contra este desalmado asesino. ¡A prisión!

Pero… dieciocho meses (que no cumplirá) le pueden caer a este miserable, como mucho.
Pero la culpa no es sólo suya.
También de la basura de leyes españolas sobre bienestar animal y de esa gentuza indiferente, los políticos, que nada hace por endurecerlas.

Deja un comentario