La Fiscalía Sanchista Sale al Rescate: Zapatero se Libra (Por Ahora) de la Querella por sus Amiguitos Venezolanos
Ay, qué sorpresa. La Fiscalía Antidroga ha decidido que José Luis Rodríguez Zapatero no tiene nada que explicar sobre sus visitas a Caracas. Nada. Cero. Ni un poquito. Porque claro, ir de «mediador» a Venezuela mientras Nicolás Maduro campa a sus anchas es lo más normal del mundo.
Este jueves nos enteramos de que la Fiscalía ha dicho «nanai» a la querella de HazteOir contra el expresidente. Y lo ha hecho con una elegancia exquisita, argumentando que no hay «indicios delictivos». Vamos, que Zapatero es más inocente que un cordero en un prado de margaritas.
El «No Pasa Nada» de la Fiscalía
La Fiscalía ha soltado un informe pidiendo que se tire a la basura la querella. ¿El argumento? Que los hechos «no son constitutivos» de delitos. Ni de blanqueo de capitales. Ni de narcotráfico. Ni de organización criminal. Ni de nada de nada.
O sea, que según el Ministerio Público, todo lo que ha hecho Zapatero en Venezuela es de lo más legal y legítimo. Sus visitas a Miraflores, sus palmaditas en la espalda a Maduro, sus declaraciones justificando lo injustificable… Todo normal. Todo de manual democrático.
Antidroga dice que los hechos denunciados están basados en «informaciones periodísticas». Claro, porque los periodistas se lo inventan todo, ¿verdad? Y si algo está ya siendo investigado en otros procedimientos, pues ya está. No vayamos a molestar al señor expresidente con papeleos innecesarios.
La organización HazteOir había presentado una querella señalando posibles delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Poca cosa. Como para no investigar, vamos. La Audiencia Nacional podría haber sido competente porque Zapatero, siendo español, habría cometido estos delitos «en el extranjero». Pero tranquilos, que la Fiscalía ya se ha encargado de cerrar esa puerta de un portazo.
Lo Que Pedía HazteOir (Y Que No Va a Pasar)
HazteOir no se anduvo con chiquitas. Pidieron medidas cautelarísimas como quitarle el pasaporte a Zapatero, prohibirle salir de España y obligarle a comparecer cada siete días. Pero claro, eso sería demasiado dramático para un señor tan respetable.
También querían que declarara como investigado y que llamaran como testigos a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama. Ya saben, la pandilla del caso Koldo. Menudo cuadro se habría montado en el juzgado. Pero la Fiscalía ha dicho que no hace falta. Que aquí no hay nada que ver.
La asociación argumentaba que «lo ocurrido en Estados Unidos no puede quedarse allí». Porque resulta que Estados Unidos sí que ha investigado la narcodictadura venezolana. Ellos sí que han señalado a Maduro y su entorno. Pero aquí en España, oye, somos más comprensivos. Más tolerantes. Más… selectivos.
HazteOir afirmaba que la actuación de Zapatero «no se limitó a un papel político o diplomático», sino que habría contribuido de forma decisiva a apuntalar el régimen. Vamos, que no era solo un turista tomándose unas arepas. Habría facilitado la operativa internacional del régimen de Maduro, según la querella. Pero nada, la Fiscalía dice que eso no es delito. Es vocación de servicio, supongo.
La Colaboración con la «Estructura Criminal»
Según la querella, Zapatero habría colaborado con la estructura criminal venezolana. Habría reforzado su capacidad de actuación, su cobertura exterior y su continuidad. Todo eso que hace que una dictadura sobreviva y prospere mientras el pueblo pasa hambre y huye del país por millones.
Pero bueno, la Fiscalía considera que no hay «mínimos caracteres de delitos» en todo esto. Que un expresidente español se pasee por Caracas dándole legitimidad a un régimen acusado de narcotráfico y crímenes contra la humanidad es solo política exterior, parece ser el mensaje.
HazteOir había anunciado que esta querella era solo la primera de una serie de acciones judiciales contra Zapatero por su papel en el sostenimiento del régimen venezolano. Pero claro, si la primera ya la tiran sin miramientos, igual las siguientes ni siquiera llegan a registrarse.
Lo más gracioso de todo es que la Fiscalía dice que no aprecia indicios. ¿Indicios? Si Zapatero ha estado más veces en Venezuela que en España en los últimos años. Si ha justificado cada tropelía del régimen. Si ha defendido elecciones fraudulentas. Si ha blanqueado una dictadura ante los ojos del mundo. Pero no, no hay indicios.
La ironía es deliciosa. Un expresidente del Gobierno español que se dedica a hacer de relaciones públicas de una narcodictadura no merece ni una investigación. Mientras tanto, la gente normal y corriente en España es investigada por mucho menos. Por una transferencia sospechosa. Por un comentario en redes. Por respirar mal.
Pero Zapatero puede seguir haciendo turismo dictatorial sin problemas. Total, la Fiscalía está ahí para protegerle. Para decir que no pasa nada. Que aquí no hay nada que investigar. Que circulen, circulen.
Y mientras tanto, en Venezuela la gente sigue huyendo, muriendo, pasando hambre. Pero eso da igual. Lo importante es que Zapatero no sea molestado con preguntas incómodas. No vaya a ser que tengamos que explicar por qué un expresidente español se ha convertido en el mejor amigo de los narcodictadores.
La Fiscalía sanchista ha hablado. Y ha dicho lo que todo el mundo esperaba que dijera. Porque en este país, algunos tienen bula. Y Zapatero es de los que la tienen en platino con brillantes.
Así que nada, a seguir. Zapatero seguirá volando a Caracas cuando le apetezca. Seguirá dando ruedas de prensa defendiendo lo indefendible. Y la Fiscalía seguirá diciendo que no ve nada, que no oye nada, que no investiga nada.
Bienvenidos a España, donde la justicia tiene nombre y apellidos. Y donde algunos están por encima del bien y del mal. Sobre todo si tienen el carné adecuado.