Ábalos Monta el Pollo desde la Cárcel: Acusa a Armengol de Hacerle el Vacío y No Defender al Congreso

Ay, madre mía. José Luis Ábalos no se corta ni un pelo. Desde la trena, el ex ministro ha decidido que si él cae, no va solo. Y ha puesto en su punto de mira nada más y nada menos que a Francina Armengol, la presidenta del Congreso. Vamos, que esto es mejor que cualquier reality.

Resulta que Ábalos está que trina porque el juez Leopoldo Puente no le está mandando todos los autos judiciales a la Cámara Baja. Y claro, según el Reglamento del Congreso, artículo 14.1 para los amigos, Armengol debería estar exigiendo que le manden todo el papeleo. Pero nanai. La presidenta del Congreso está más callada que en misa.

El Berrinche de Ábalos: «Me Desprecia a Mí, al Supremo y al Congreso»

El ex ministro de Transportes no tiene pelos en la lengua. Antes de entrar en prisión, le soltó a EL MUNDO que el juez «me desprecia a mí, desprecia al Tribunal Supremo y desprecia al Congreso». Nada menos. Y ha mandado un escrito a la Mesa del Congreso quejándose más que un gato al que le pisan la cola.

Ábalos, que fue la mano derecha de Pedro Sánchez (ay, qué tiempos aquellos), exige que Armengol cumpla con el Reglamento y deje de hacer la vista gorda. Porque según él, el tercer auto del juez Puente no se ha remitido a la Cámara y la presidenta ni ha pestañeado. Vamos, que pasa olímpicamente.

Lo mejor de todo es que el diputado dice que no está defendiendo sus derechos personales (sí, claro, y yo soy la reina de Inglaterra). Dice que lo hace «en defensa de la Cámara». Qué bonito. Ábalos argumenta que la inmunidad parlamentaria no es un capricho personal, sino para proteger al poder legislativo de que otros poderes se metan donde no les llaman.

«Armengol no defiende al Congreso. No está cumpliendo la obligación», se queja el ex ministro. Dice que el juez solo manda las resoluciones sobre su libertad y que eso no es suficiente. Que tiene que mandar todo. Y que la presidenta del Congreso debería estar plantándose ante el Supremo, pero que va, está más perdida que un pulpo en un garaje.

El Trapicheo de las Mascarillas: Cuando Armengol Era Presidenta Balear

Aquí viene lo jugoso. Vamos a recordar un poquito por qué estamos en este sarao. Resulta que cuando Francina Armengol era presidenta de Baleares, su Gobierno se gastó 3,7 millones de euros en material sanitario de la trama de Koldo García. Sí, el mismo Koldo que era el chico de los recados de Ábalos.

Y lo mejor es que los técnicos del Gobierno balear certificaron que el material era una basura. Inservible. Pero aun así, pagaron. La empresa era Soluciones de Gestión, vinculada al empresario Víctor de Aldama, y todo se hizo de palabra. Nada de papeles ni concursos públicos. Todo muy transparente, ya ves.

La Guardia Civil ha confirmado que el proceso fue ilegal de cabo a rabo. La adjudicación estaba amañada para beneficiar a esta empresa que no tenía ni solvencia ni experiencia. Pero claro, venía recomendada por el Ministerio de Ábalos, así que oye, para adelante.

El equipo de Armengol ha reconocido que eligieron a esta empresa porque se la prescribió el Ministerio de Transportes. Y que el material era malísimo. Pero tardaron tres años en reclamar el dinero. Tres años. Mientras tanto, las mascarillas inservibles campaban a sus anchas en una nave industrial cogiendo polvo.

Pero espera, que aún hay más. Aunque certificaron que las mascarillas no servían, pidieron que se pagaran con fondos europeos. Y para ello, falsificaron un formulario diciendo que las mascarillas estaban perfectas. Vamos, un detalle.

Y por si fuera poco, dos meses después de descartar el material, la Consejería de Sanidad balear le dio a la empresa vinculada a Koldo García un certificado de idoneidad para que pudiera optar a concursos en otras comunidades. El mismo alto cargo que dijo que el material era defectuoso luego certificó que la experiencia había sido «satisfactoria». Toma castaña.

Armengol se declaró indignada y víctima de la trama. Pobrecita. Dice que ella no tenía ni idea de nada. Pero resulta que la UCO (la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) interceptó mensajes entre ella y Koldo. En esos mensajes, la expresidenta balear le facilitó el teléfono de su consejera de Sanidad para que gestionara la contratación. Y Koldo le contestó: «Vale cariño, te mantengo informada de todo». Cariño. Qué mono.

Así que ahí tenemos el cuadro completo. Ábalos en la cárcel echando pestes contra Armengol. Armengol en el Congreso haciendo mutis por el foro. Y toda esta historia de mascarillas, comisiones y trapicheos que huele peor que un pescado muerto al sol.

Lo dicho: esto es mejor que cualquier culebrón. Y seguro que aún quedan capítulos por venir.

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